Economía

ECONOMÍA DE 13 REGIONES TERMINARÍA EL AÑO EN NEGATIVO

Regiones como Lambayeque (-50%) y La Libertad (-25%) registraron sus mayores caídas del PBI agrícola en al menos nueve años.

Más de la mitad de las regiones del país se contrajeron durante el tercer trimestre del 2023. Con ese resultado, el IPE estima que 13 regiones cerrarían el 2023 en negativo. El norte ha sido la zona más afectada al registrar una caída de 2.6% entre julio y setiembre, más de cuatro veces el retroceso registrado en el resto del país (-0.6%), debido principalmente al desempeño negativo del sector agrícola. Por ejemplo, regiones como Lambayeque (-50%) y La Libertad (-25%) registraron sus mayores caídas del PBI agrícola en al menos nueve años, producto de las menores cosechas de productos destinados al mercado externo como el arándano (-78%) y la palta (-20%). Así, la caída del agro en el norte del país representó casi la totalidad de la disminución a escala nacional (11.9%).

A ello se le sumó la fuerte contracción de la pesca ante la suspensión de su primera temporada debido a las anomalías climáticas generadas por el ciclón Yaku y el FEN, lo que afectó principalmente a las regiones de la costa. Así, a setiembre, esta actividad acumula una caída de más de 30%. Si bien en agosto se autorizó la pesca exploratoria de anchoveta por un período de 10 días, esta medida resultó insuficiente para reactivar el sector: durante el tercer trimestre se desembarcaron solo 183,000 toneladas, 61% menos que en el 2022. La región más afectada por esta situación fue Moquegua, cuya actividad pesquera total se redujo a menos de la mitad entre julio y setiembre (-51%). En el caso de Ica, Áncash y Lima, la contracción del sector fue de alrededor de 40%. En el caso de Piura y La Libertad, la pesca tuvo un resultado positivo, pero por el mayor desembarque de especies para el consumo directo.

El sector construcción también continuó mostrando resultados negativos en el tercer trimestre asociados con la menor inversión pública y privada. Esta actividad se contrajo en 20 regiones y, en 12 de ellas, la caída es de más de 10%. Tumbes y Amazonas fueron las que presentaron un peor desempeño (el sector se contrajo en 26% en ambas), principalmente por una menor ejecución de la inversión pública de sus municipalidades y gobiernos regionales.

Impacto y perspectivas

El estancamiento de la economía no solo viene limitando la mejora de los ingresos por habitante de las regiones a futuro, sino que también los ha alejado aún más de recuperar sus niveles prepandemia. En efecto, en el último año, 15 regiones registran un PBI per cápita menor que en el 2019. Incluso, en el caso de Puno y La Libertad, el retroceso económico de este año ha significado pasar de un nivel de ingresos por habitante superior al de la prepandemia en el 2022, a ubicarse por debajo en el 2023.

Para el último trimestre del 2023, si bien se espera un mejor desempeño de la pesca ante la apertura de la segunda temporada (el desembarque de anchoveta creció 70% entre octubre y noviembre), muy importante para la economía de varias regiones costeras, ello no será suficiente para compensar la caída en otros sectores.

Para el verano del 2024, el FEN se mantiene como el mayor riesgo para la recuperación económica. Las regiones más vulnerables durante el primer trimestre del próximo año serán las de la costa norte. Por ejemplo, en el verano del 2017, Piura cayó 5%. En este contexto, la inversión privada jugará un rol muy importante para asegurar la progresiva recuperación de la economía regional. Sin embargo, las expectativas empresariales en regiones no muestran aún una clara recuperación, dejando en evidencia las serias dificultades que enfrenta el Estado para garantizar condiciones adecuadas de inversión. Este es entonces el principal reto para la reactivación.