ENTRE LA INVERSIÓN Y LA CONFIANZA: DATOS QUE EXPLICAN COMO EL PERÚ MIRA SU DESARROLLO
El Perú atraviesa una etapa clave en su ruta hacia el desarrollo. La inversión continúa siendo un pilar para el crecimiento económico y la generación de empleo, pero hoy la ciudadanía observa con mayor atención cómo se ejecutan los proyectos y qué impacto real tienen en su entorno.

En este contexto se presenta Saber para Crecer, una iniciativa de la ONG Red Semilla que pone en valor el uso de datos públicos y un estudio de percepción ciudadana aplicado en nueve regiones del país. El análisis recoge opiniones sobre la inversión en sectores estratégicos como minería, pesquería e infraestructura, revelando tanto respaldo como exigencias claras.
El estudio muestra que más del 80 % de los peruanos considera que la inversión extranjera beneficia a la economía y genera empleo. Sin embargo, este apoyo no es automático. La aceptación social está condicionada a reglas claras, beneficios visibles y una adecuada gestión de los impactos ambientales y sociales. Para la ciudadanía, invertir no basta; hacerlo bien es determinante.
La sostenibilidad emerge como un factor crítico. Entre 60 % y 77 % de los encuestados percibe impactos ambientales negativos cuando las empresas operan con bajos estándares, especialmente en actividades extractivas. Además, cuatro de cada cinco asocian el daño ambiental a una supervisión deficiente, mientras que el 73 % advierte que los problemas sociales mal gestionados generan conflictos en las comunidades.
La transparencia también es una demanda central. El 71 % exige una gestión más clara de los grandes proyectos de inversión. Aunque la información está disponible, el 43 % señala que no es fácil de encontrar ni de entender, lo que limita una participación informada.
Pese a ello, el interés ciudadano es alto. El 74 % quiere involucrarse más en asuntos públicos, aunque solo el 23 % ha participado en espacios de diálogo fuera de los procesos electorales. Saber para Crecer plantea que el acceso a información clara y confiable puede cerrar esta brecha y fortalecer la confianza entre ciudadanía, Estado y sector privado, base esencial para un desarrollo sostenible.





